¡Paren abusos de mayores en la Villa Olímpica!

Durante la gestión de Ludovico Vides Berlioz como gerente-tesorero de la Comisión Nacional Pro Instalaciones Deportivas y Mejoramiento del Deportes (Conapid) nos habíamos convertido en un algo así como un “guardián” del Complejo Deportivo José Simón Azcona Hoya de la Villa Olímpica, porque igual que al suscrito, como a muchos mas, esa complejo, costó, dinero, pleitos e inconformidad de muchos, pero convencidos muchos también, que a corto, mediano o largo plazo el escenario seria una imperiosa necesidad para el deporte nacional. No nos equivocamos.

Cuando los personeros del Comité Olímpico Hondureño (COH) y otros miembros de la Federación Nacional Deportiva Extraescolar de Honduras (FNDEH) y de otras federaciones conseguirán la sede de los IX Juegos Deportivos Centroamericanos-Tegucigalpa-1990 dentro del marco de los III Juegos a punto de realizarse en ciudad Guatemala, de momentos hubo expectación, alegría y cierta incertidumbre a la vez, porque el monto de los mismos y la construcción de instalaciones deportivas se encontraban en la ”cola de un venado”.

Muchos factores positivos incidieron para el montaje y realización de los juegos. Don Julio César Villalta Matamoros presidia el COH; Willi Kaltschmitt Luján rectoraba la Organización Deportiva Centroamericana (Ordeca); amigo incondicional de don Julio, y el Ing., José Simón Azcona Hoya, presidente de la Republica en ese entonces, escatimando recursos a discreción, pero con hombres visionarios de asesores empujando, entre ellos el Ing., José Dalmiro Caballero (QDDG), y el apoyo a distancia del presidente de Republica Dominicana, Joaquín Balaguer el proyecto y los juegos se convirtieron en una hermosa realidad. Otros autores incidieron grandemente, pero ese es un capitulo aparte.

Aunque la historia es más larga y llena de mucho dramatismo y sinsabores por aquello de los detractores que nunca faltan, la Villa Olímpica, sus casas adyacentes y arterias, propias del proyecto llenan de orgullo a los capitalinos, y es por esa y otras razones que siempre seguiremos como fieles “guardianes” cuidando tan preciada instalación deportiva.

El pasado martes, en compañía de mis nietos, José Javier y Gabriel André Bustillo Moraga visité la Villa Olímpica, para que los chicos pasaran un rato ameno y se despojaran del stress que provocan los estudios, pero las malas sorpresas abundan en ese templo del deporte y la recreación. Aunque la administración de la Conapid coloca rétulos con la siguiente leyenda: “Columpios solamente para menores de 12 años abajo”, mujeres de mayor edad y regordetas – posiblemente hombres también – abusan al utilizar los columpios, únicos y exclusivos para los niños.

Aunque alguno de los aparatos donde juegan los niños necesitan retoques, sobre todo la Plaza de Banderas “Ingeniero, José Dalmiro Caballero” es de suma urgencia que vigilantes de esos abundan en cantidades industriales en la Conapid, deberían convertirse en fieles guardianes del complejo, para que esos abusos no se cometan, y de paso darle limpieza constante, porque además de los hondureños que le visitan, sobre todo los fines de semana, muchos turistas centroamericanos asisten con sus hijos a este precioso centro, uno, por no decir, el mejor del área.

Tiene la palabra el abogado, José Cardona, gire las instrucciones a quienes corresponda, para que además de vigilar constantemente el centro y mantenerlo limpio, muchos de sus aparatos ya necesitan reparaciones urgentes. No se debe olvidar que en materia de centros recreativos y deportivos es una de las caras bonitas con que cuenta la capital Tegucigalpa es la Villa Olímpica. Catrachosports.com

Greg Moraga

latigomoraga17@hotmail.com

Diseño web: Marvin Hernández

Share and Enjoy

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*