Los ‘perros’ de la NFL, una jauría unida contra Trump

“Unidad” es la palabra más repetida entre la comunidad que forma la NFL, y en los medios de comunicación, después de los masivos arrodillamientos y ausencias de todas las franquicias durante el himno de EE.UU. en la tercera jornada de la competición, en lo que significó una respuesta contundente a los comentarios de Donald Trump, presidente de la nación, en los que afirmaba que le gustaría ver despedidos “a los hijos de perra que ponen la rodilla en tierra mientras suena el himno”.

Salvo algún caso aislado y casi decorativo –todos ellos jugadores de raza blanca–, la totalidad de los jugadores y propietarios de equipos, así como la propia NFL como entidad, se mostraron indignados con Trump y le exigieron respeto. Las palabras del presidente tienen su raíz en un gesto que popularizó el ex quarterback de los San Francisco 49ers Colin Kaepernick, cuyo ejemplo siguieron muchos otros, en protesta por los casos de desigualdad racial, en especial de policías blancos contra ciudadanos negros. No hay que olvidar que el 70% de las plantillas de la NFL están formadas por jugadores de raza negra.

Aunque Trump intentó matizar ayer que sus palabras no tenían contenido racial, no puede decirse que pidiera disculpas; no es su estilo. Al contrario, tuvo palabras de elogio para los pilotos de la NASCAR que sí escucharon el himno en pie y con la mano en el corazón, la liturgia habitual. Lo que no dijo el presidente es que los propietarios de las escuderías que forman estas carreras de coches habían amenazado con sanciones e incluso con despidos a los pilotos que no lo hicieran.

La gran diferencia respecto a la NASCAR es que en la NFL todos los propietarios, incluso aquellos que (al menos hasta ahora) mantienen relaciones personales de cordialidad o incluso de amistad con el presidente, caso de Robert Kraft (New England Patriots) o Shad Khan (Jacksonville Jaguars), se han puesto inequívocamente del lado de los jugadores y de su derecho a expresarse libremente.

“Si soy un perro, actuaré como un perro”

Sintiéndose respaldadas por su entorno, las grandes estrellas del fútbol americano no se han mordido la lengua. El más original y osado de todos fue Odell Beckham Jr., el espectacular receiver de los New York Giants, que anotó dos touchdowns en su visita a Philadelphia y los celebró con dedicatoria a Trump. El primero, poniéndose a cuatro patas y levantando una pierna como si fuera un perro orinando. El segundo, levantando en alto el puño derecho para emular el famoso gesto del ‘Black Power’ de Tommie Smith en el podio olímpico de los 200 m. en México’68. “Si soy un perro, entonces actuaré como un perro”, dijo OBJ, a quien los árbitros sancionaron por celebración no permitida, un código de conducta que está establecido en el reglamento de la Liga.

Tom Brady, quarterback de los Pats y amigo de Trump, no echó mano, como suele, de la diplomacia y se posicionó: “Discrepo de sus palabras y apoyo a mis compañeros en sus quejas”. Von Miller, el defensa estrella de los Denver Broncos, señaló que “las palabras del presidente suponen un asalto a nuestro derecho más querido, la libertad de expresión”. Julius Peppers, veterano defensa de Carolina Panthers con 16 temporadas como profesional a la espalda y que se quedó en el vestuario durante el himno, dijo que “me tomé las palabras de Trump como un ataque a mis hermanos de la Liga. Así que sentía que debía hacer algo por ellos como señal de protesta”.

Tal como hizo Peppers a título individual, tres de las franquicias lo hicieron a nivel colectivo: Tennessee Titans y Seattle Seahawks, que se enfrentaban en Nashville, decidieron de común acuerdo permanecer en el vestuario durante el himno, lo mismo que Pittsburgh Steelers en su visita a Chicago. La NFL ha desestimado la posibilidad de aplicarles sanciones, cosa que le pedían algunas voces.

El apoyo de Michael Jordan

El último en salir en apoyo de los jugadores es Michael Jordan, la ex estrella del basket y hoy propietario de los Charlotte Hornets de la NBA, otra organización deportiva con desencuentros con Trump. En una entrevista concedida al ‘Charlotte Observer’, ‘Air’ recalca que “uno de los principios fundamentales de este país es la libertad de expresión y en Estados Unidos tenemos una larga tradición de protestas pacíficas y no violentas. Quienes ejercen su derecho a expresarse pacíficamente no deberían ser demonizados o condenados al ostracismo. En un tiempo de creciente odio y división en el país, deberíamos estar buscando maneras de trabajar juntos y apoyarnos unos a otros y no crear más separación”. Tendrá Luis Ortiz al fin oportunidad titular ante Deontay Wilder 

MÉXICO — El 4 de noviembre tendrá el cubano Luis ‘King Kong’ Ortiz finalmente la gran oportunidad que estaba esperando, pues ese día, en el Barclays Center enfrentará al campeón del Consejo Mundial de Boxeo, Deontay ‘Bronze Bomber’ Wilder, y pretende acabarlo por nocaut.  

Luis Ortiz tendrá a sus 38 años su segunda oportunidad titular, esta vez ante Deontay Wilder  

Con 38 años, Ortiz reconoce que la oportunidad de una pelea grande finalmente llegó un poco tarde, pero llegó, y es momento de entrenar lo necesario para terminar con el campeón del CMB por la vía del cloroformo para evitar alguna controversia con los jueces. 

“Sí, tardó un poco la oportunidad pero estamos muy bien, esta pelea es muy importante para mi carrera, estaba como mandatorio de la Asociación Mundial de Boxeo, pero se abrió la posibilidad de disputar el campeonato del CMB y vamos a buscarlo, ya tengo la oportunidad este 4 de noviembre y ahora es cuando hay que demostrar, los mejores deben ganarle a los mejores”, dijo Ortiz en entrevista con ESPN. 

Ortiz confió en su experiencia, y en su poder de puños para sacar la cara y asumirse como el nuevo monarca del organismo verde y oro. “Creo que Wilder no se ha enfrentado a un rival como yo, él tiene un estilo diferente pero para eso vamos a entrenar, el plan ahora es ganarle a Wilder, voy a noquear a Wilder para que no haya dudas, y después iremos por Joshua”, prometió. 

Luis Ortiz ya fue monarca del mundo, pero de manera interina por la Asociación Mundial de Boxeo pero tuvo varios problemas, en algún momento falló un examen antidopaje y en su mejor momento, en 2015, tuvo muchos problemas para encontrar los mejores combates promocionales. 

Hace unos meses, cuando Ortiz comenzó a trabajar con Eddie Hearn y luego con el manager Al Haymon, comenzó a hacer un poco de mayor ruido, pero al final la pelea grande llegó hasta ahora y es tan pareja, que las líneas de apuestas en el mundo han puesto apenas 1.3 a 1 arriba a Wilder, que paga 100 dólares por cada 150 apostados, mientras que Ortiz da 130 dólares por cada 100 a su favor. Editor, catrachosports.com

Greg Moraga: Asociado AIPS No. NCA00692

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