Horford e Irving impulsan a los Celtics ante un Giannis humano

Los Celtics amargaron el inicio de las celebraciones de los Bucks por su 50 aniversario. Con motivo de tal acontecimiento, el partido de esta madrugada no se jugó en el Bradley Center, sino en el pabellón de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee. O lo que es lo mismo, los ciervos volvieron a jugar en La MECCA, la que fue su casa (también la de Kareem Abdul-Jabbar y Oscar Robertson) entre 1968 y 1988. Los 20 primeros años de la franquicia, los más felices. Un regreso que no tuvo final feliz para los pupilos de Jason Kidd porque Boston, básicamente, cuenta con una mayor profundidad de plantilla y recursos. Ratitos de Jayson Tatum y Jaylen Brown, el último cuarto del reaparecido Marcus Smart y DE Aron Baynes y la calidad de Kyrie Irving y Al Horford (51 puntos entre ambos) acabaron con el efecto Antetokounmpo. Los verdes se cobraron la revancha con una merecida victoria (89-96) tras la derrota de la pasada semana. Tres triunfos encadenan desde entonces. Van dejando atrás el durísimo varapalo tras la grave lesión de Gordon Hayward.

Los visitantes tomaron pronto la delantera y con un 0-13 de parcial abrieron brecha (17-27). Irving (24+3+7) seleccionaba bien sus tiros, Horford (27+9+4) brillaba en ambos aros y Tatum (12+2+3) dejaba pinceladas de su talento. Un triple de Brogdon (15+6+5), que demostró por qué es el actual Rookie del Año, taponó la fuga y la entrada de Greg Monroe desde el banquillo dio vigor a Milwaukee en la pintura. Los locales aún esperaban la aparición de Giannis, pero entre el propio Monroe y el impagable trabajo de Khris Middleton (no me cansaré de repetirlo, jugadorazo) daban la vuelta a la tortilla aprovechando la desconexión ofensiva de los de Stevens, quienes enlazaron 10 tiros consecutivos sin ver aro a caballo de los dos primeros cuartos. Horford rompió la sequía y Kyrie se encargaba con su clase de maquillar el 3/16 en triples al descanso de su equipo.

Tras la reanudación dejamos atrás unos minutos de intercambio de golpes para presenciar el mejor rato de los Bucks. Que, no es casualidad, coincidió con la irrupción de Antetokounmpo. Con espacio libre para correr es imparable. El griego estuvo bien controlado por Horford, pero en su peor noche en lo que llevamos de curso acabó firmando una hoja estadística que nos hace darnos cuenta del jugador ante el que estamos. Acabó con 28 puntos (10/21 en tiros, su primer partido por debajo del 59%), 10 rebotes, 7 asistencias, 3 robos y un tapón. De locos. Solo le queda pulir su tiro de larga distancia para aumentar su confianza en él. Cuando lo consiga, que lo hará (tiene 22 años), las defensas rivales temblarán cada vez que le vean saltar al parqué.

Milwaukee corría y lograba amasar su máxima renta (59-52), pero entonces apareció Brown primero (resarciéndose de una desacertada primera mitad) y Horford después. Cinco triples sumaron entre los dos en el tercer acto. Alas para unos Celtics que ya no perdieron la iniciativa. Smart, aún con el tobillo dolorido, y Rozier dispararon a los Celtics (72-84). Irving fue el encargado de poner el broche a una fiesta que se había encargado de prolongar Brogdon. Boston, aún con muchos detalles por pulir, empieza a carburar la máquina. Mientras que a los Bucks les esperan ahora seis partidos consecutivos fuera de casa. La primera gira de la temporada para un Giannis que, de estar así en sus días humanos, huele a MVP.  Editor, catrachosports.com

Greg Moraga: Asociado AIPS No. NCA00692

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