Chung elimina a un desdibujado Djokovic en el Open de Australia

******* Fallón, parado y sin dirección en sus golpes, ‘Nole’ se despidió en octavos de final del Open de Australia a pesar de lo mucho que perdonó un coreano, pese a todo, desatado 

Parecía pedir a gritos el final para su sufrimiento en Melbourne. Porque Novak Djokovic todavía no está. Ni él, ni una versión que se acerque al Djokovic que enamoraba en el circuito hace meses. Ese Djokovic desdibujado, lejano al muro que tantas veces ha levantado sobre la pista en el pasado (cometió 57 errores no forzados, incluidas 9 dobles faltas; demasiados regalos para fortalecer la moral de su rival), fue eliminado en los octavos de final del Open de Australia por un inseguro Hyeon Chung por 7-6(4), 7-5 y 7-6(3).

El coreano, sin un partido redondo pero sí muy cerca de la brillantez, con muchos fallos producto de lo mucho que arriesgó aunque sin duda también con muchos aciertos, logró dar el campanazo para citarse en cuartos con un Tennys Sandgren que también sorprendía a Dominic Thiem. Porque el coreano nunca se arrugó y siempre buscó, y consiguió, poner en dificultades al serbio tras mostrarse muy solvente desde el fondo de pista. Especialmente, en los momentos de la verdad, los de la resolución de cada uno de los sets, cuando la bola tiende a quemar.

Sin piernas, falto de ritmo. Sin dirección en los golpes, sin intención a la hora de buscar los puntos. Quizá fruto de que puedan persistir sus problemas en el codo, pero así jugó Djokovic contra Chung. Fue u na sombra del jugador de ataque que seguro que volverá en el futuro, pero que ahora mismo no está. Cinco meses de parón por la lesión en la muñeca son demasiados incluso para Djokovic, que a pesar de buenas actuaciones en los partidos previos a Australia ha acabado acusando la falta de ritmo a la hora de la verdad, cuando las maratones de juego se suceden y la presión es máxima.

Jugó Djokovic durante muchos instantes sin derecha, sin revés. Incluso sin alma. Demasiadas concesiones para un Chung que es un jugador emergente en el circuito, que se asegura el top30 a sus 21 años tras el torneo de Melbourne y que mantiene intactas sus ganas de comerse el mundo. De hecho, por faltar, Djokovic jugó incluso sin saque durante muchos momentos del primer set. Pero si hay algo que nunca le faltó ni le faltará es su garra de campeón, su capacidad para agarrarse a la pista cuando todos los astros se conjugan en su contra. Por ello forzó un marcador que, pese a ser en tres sets, fue mucho más igualado del nivel que ambos tenistas ofrecieron durante el partido.

Arrancó Djokovic con dos dobles faltas para entregar su saque, un lastre durante gran parte del encuentro. Con otra doble falta que otorgó confianza a Chung, el serbio concedió un nuevo break sin haberse recuperado del primero para ver cómo el coreano se disparaba hasta el 4-1 en el marcador.

Pero Djokovic siempre será Djokovic. El serbio, con todo perdido, dio un paso más, recuperó los dos breaks y agradeció de esta manera los errores de un Chung que perdonó lo indecible tras verse con el primer set en el bolsillo. Cuesta mucho cerrar un parcial ante una leyenda y fue consciente de ello un jugador coreano que tuvo que esperar hasta el tie-break. En él, llegó la séptima doble falta de ‘Nole’, que pudo subsanar. No así sus errores con la derecha, que acabaron costándole un 7-4 en contra.

Deambulando por la pista por momentos, faltaba saber si Djokovic izaría la bandera blanca. Pareció hacerlo entregando de salida su saque en el segundo set y estando incluso contra las cuerdas con 4-1 y saque. Regaló voleas, dio alas a Chung y, sin embargo, salió victorioso del envite.

Tanto que se fue al ataque al resto siguiente y recuperó el break para alargar la manga. Al menos hasta que, con 6-5 en contra, vio cómo Chung sí incidía en las dejadas para hacerle correr, algo de lo que el serbio se mostró incapaz durante todo el partido y que el coreano pudo haber explotado más para tener un resultado más holgado. Con otra doble falta de regalo, Djokovic entregaba su saque y el segundo parcial por 7-5.

Pero a Chung todavía le faltaba un set para ganar y Djokovic se lo recordó rompiéndole de entrada el saque en el tercer parcial. Fue un espejismo. Chung reaccionó de inmediato con el contra-break y vio cómo Djokovic hacía el resto en su saque siguiente, nuevamente con doble falta, para dispararle hasta el 3-1 y saque. Se vio el coreano con el partido en el bolsillo y se asustó, situación que aprovechó el serbio para tensarle, devolverle el break y, metiendo bolas sin más intención que la de hacerle fallar, remar hasta un nuevo desempate.

Aunque sin piernas es difícil ganar un partido de tenis, y Djokovic no las tenía. Recuperó el serbio los dos mini-breaks que cedió de inicio, pero entregó con una derecha el del 4-3 en contra. A pesar de que se fue a la red para tratar de solventar el problema, por entonces Chung ya sí se lo creía: conectó un passing que supuso la puntilla para un ‘Nole’ que cedió después por 7-3.

Era el adiós al torneo de un Djokovic que nunca fue Djokovic frente a Chung, a pesar de que había dejado una imagen bastante buena ante Donald Young, Gael Monfils y Albert Ramos. Sin embargo, le pesaron los minutos en pista como una losa y el físico fue clave en su despedida del torneo.

Por su parte, Chung sigue soñando y tiene motivos para hacerlo. Llegará plagado de confianza a una antepenúltima ronda en la que Sandgren también tendrá su oportunidad de oro para alcanzar unas semifinales de Grand Slam. Será en un partido totalmente inesperado después de que este lunes haya quedado patente que los cracks también necesitan estar a tope para seguir agrandando su leyenda. Editor, catrachosports.com

Greg Moraga: Asociado AIPS No. NCA00692

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